El campeón indiscutido de peso supergallo, Naoya Inoue, ha oficializado su hoja de ruta para el cierre de su carrera profesional, confirmando que el peso pluma (126 libras) será su última frontera competitiva. Tras un análisis exhaustivo de su rendimiento físico y estructura ósea, el púgil nipón determinó que subir a las 130 o 135 libras representaría un riesgo innecesario, estableciendo así un límite definitivo en su búsqueda por conquistar una quinta división de peso diferente.
Antes de dar el salto definitivo, Inoue cumplirá con la cita más esperada en la historia del boxeo asiático: su enfrentamiento contra el también invicto Junto Nakatani. El combate está pactado para el próximo 2 de mayo de 2026 en un abarrotado Tokyo Dome, donde Inoue pondrá en juego sus cuatro cinturones mundiales. Este duelo no solo definirá al mejor libra por libra de la actualidad, sino que servirá como la penúltima escala del «Monstruo» en las 122 libras antes de abandonar la categoría.
La transición al peso pluma está proyectada para finales de 2026, con el objetivo claro de retar de inmediato a los monarcas de la división. Entre los nombres que ya figuran en el radar de su promotora, Ohashi Promotions, destacan el británico Nick Ball y el mexicano Rafael «Divino» Espinoza. Inoue ha sido enfático al declarar que este ascenso busca consolidar su legado histórico, igualando la hazaña de leyendas como Floyd Mayweather Jr. al coronarse en cinco categorías distintas.
El impacto de este anuncio ha sacudido la industria del boxeo, ya que Inoue planea realizar una defensa adicional tras el choque con Nakatani antes de subir de peso. Con un récord perfecto de 32 victorias y 27 nocauts, el japonés busca retirarse en la cima de sus facultades físicas. Su decisión de priorizar la salud y el rendimiento óptimo sobre la ambición de subir más categorías marca un precedente de disciplina en un deporte donde los saltos de peso suelen ser erráticos.






