La Ciudad de México se prepara para recibir la Copa del Mundo 2026 con un despliegue tecnológico sin precedentes en su historia. El objetivo del C5 es operar cerca de 120 mil cámaras de videovigilancia para monitorear la capital en tiempo real. Esta infraestructura coloca a la ciudad como el centro de vigilancia más importante de todo el continente, superando incluso a referentes internacionales como Nueva York en número de dispositivos públicos.
La planeación de este dispositivo de seguridad, denominado Plan Kukulkán, cuenta con la supervisión directa de la FIFA, cuyos representantes han visitado las instalaciones del C5 en tres ocasiones para revisar los protocolos. Además, la estrategia integra modelos de operación internacionales mediante el intercambio de experiencias con especialistas de Inglaterra y Estados Unidos. Bajo la coordinación de Salvador Guerrero Chiprés, se busca consolidar una red de monitoreo robusta en puntos neurálgicos como el Estadio Azteca, el aeropuerto y las principales zonas turísticas.
La experiencia previa en eventos masivos es un pilar fundamental, ya que la ciudad gestiona anualmente a 12 millones de personas en la Basílica de Guadalupe, cifra que supera los 5 millones de visitantes que se esperan para el Mundial. Para optimizar la respuesta, se ha incrementado significativamente la cobertura en aeropuertos en un 46% y en zonas deportivas en un 50%. Durante los partidos, se desplegarán unidades móviles equipadas con cámaras de visión panorámica de 360 grados para un seguimiento detallado de los movimientos.
Finalmente, el éxito del operativo no dependerá únicamente de la tecnología, sino de la participación ciudadana y las alianzas con el sector privado para fortalecer la vigilancia. Por el momento, el uso de inteligencia artificial y reconocimiento facial se encuentra en pausa debido a las regulaciones actuales sobre la protección de datos personales. En última instancia, la estrategia plantea que la seguridad es un esfuerzo conjunto donde la comunidad es tan vital como las cámaras y la policía.







