Más de 600 reses murieron masivamente presuntamente por el consumo de pollinaza contaminada por una bacteria, en el municipio de Huimanguillo, Tabasco.
Cerca de 40 ganaderos resultaron afectados. Los primeros reportes de fallecimiento del ganado se registraron el pasado viernes 14 de marzo, y los deceso continuaban hasta el 21 de este mismo mes.
Desde hace 25 años no se registraba la muerte masiva de animales en la zona por la contaminación de este alimento.
El gobernador de Tabasco, Javier May, exhortó a los ganaderos a evitar el consumo de pollinaza y afirmó que la Dirección de Sanidad atiende el problema, además de brindar asesoría y asistencia a los productores.
La pollinaza es un subproducto compuesto de excreto y contiene residuos de alimento de la crianza de pollos a la que añaden granos; por ser un alimento barato de 2 pesos el kilo, los productores la usan desde hace tres décadas.
Entre los síntomas, el ganado presenta salivación, debilidad corporal y espasmos estomacales, hasta provocarles la muerte que puede ser súbita o en cuestión de cuatro días.
Ante la gravedad de la infección, se reportó escasez de antídotos, lo que convirtió a los campos, ranchos y caminos rurales en un cementerio a cielo abierto.
Los ganadores no pueden pagar retroexcavadoras para remolcar los cuerpos de las vacas y enterrarlos porque pagarían hasta 3 mil pesos la hora de renta.
Los ganaderos locales pretenden presentar una demanda contra quien resulte responsable, y señalan a la empresa que les vendió la pollinaza.
El Secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, informó sobre esta posible acción legal y aseguró que el gobierno brindará asesoría jurídica a los productores.