Una unidad de transporte escolar, conocida como minibús, colisionó contra un autobús en Johannesburgo, en el norte de Sudáfrica, dejando a 13 menores sin vida.
El Departamento de Educación de Gauteng confirmó que 12 de ellos perdieron la vida en el lugar y uno más falleció mientras recibía atención médica debido a la gravedad de sus lesiones.
Sello Maremane, portavoz de la Policía de Tráfico de Gauteng, indicó que, de acuerdo a las investigaciones preliminares, el conductor del minibús intentó rebasar a un automóvil sin percatarse que en la vía contraria circulaba el camión, lo que ocasionó la colisión frontal.
El minibús trasladaba a los estudiantes a la zona de Vanderbijlpark. El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, manifestó su empatía con las personas afectadas y familias de los menores fallecidos y aseguró que verificarán el cumplimiento de las normas de tránsito para garantizar la protección de los menores.





