La diputada de Morena, Judith Vanegas Tapia, presentó un punto de acuerdo ante el Congreso de la Ciudad de México para que las 16 alcaldías de la capital fortalezcan las políticas de prevención e identificación de la violencia digital, con el objetivo de contribuir a la atención integral, psicoemocional y educación afectiva de adolescentes y jóvenes.
La propuesta ya se analiza para que las secretarías de Educación y de Salud capitalinas, así como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) apliquen políticas para salvaguardar la integridad de las personas vía digital.
El documento señala que en las últimas dos décadas, la expansión de internet y las redes sociales ha transformado las formas de interacción social, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
Dicho cambio, agrega la propuesta, ha generado entornos digitales donde convergen oportunidades de aprendizaje y convivencia, pero también nuevos riesgos para la salud mental, la identidad y la seguridad emocional.
Asimismo, que -de acuerdo con el INEGI- el 72 por ciento de quienes tienen entre 12 y 19 años de edad en México son usuarios de internet, y que las redes sociales, el entretenimiento y la comunicación interpersonal son sus principales motivos de conexión.
A la alza los casos de violencia digital
La morenista resaltó que el ecosistema digital ha propiciado un incremento en los casos de violencia digital, acoso, hostigamiento y exposición a discursos de odio, fenómenos que impactan directamente la salud emocional de la población juvenil.
En ese contexto, citó el caso del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), cuando en 2023 un grupo de estudiantes fue vinculado a discursos “incel” y misóginos difundidos en redes sociales.
“Esto generó que las autoridades educativas reforzaran sus programas de educación socioemocional y acompañamiento psicológico, y evidenció la urgencia de desarrollar protocolos de prevención de radicalización digital a nivel local y nacional”,
dijo.
En su Punto de Acuerdo, Vanegas Tapia también destacaó que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) ha identificado un incremento de discursos misóginos y de intolerancia en comunidades digitales juveniles.
Dicho fenómeno se ha dado particularmente en los grupos digitales que giran en torno a conceptos como “involuntary celibates” o “manosphere”, términos que describen subculturas de varones que expresan frustración y rechazo hacia las mujeres o hacia los modelos sociales de masculinidad.
Agregó que estos fenómenos reflejan la necesidad de una respuesta institucional integral capaz de combinar estrategias de salud mental, educación socioafectiva y prevención de la violencia digital, así como la urgente vinculación de políticas educativas y de salud para atender a la juventud.







