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De manera inesperada la dirigencia nacional de Morena prohibió a los aspirantes a las candidaturas a las nueve gubernaturas que se disputaran el año próximo:

-Promocionar su imagen en carteles o espectaculares

-hacer mítines públicos

-hacer recorridos en sus estados

-dar entrevistas en medios de comunicación

-presentar iniciativas

Esto quedo estipulado de aquí al viernes 10 de este mes, fecha en que se darán a conocer oficialmente a los ganadores y que serán de facto los candidatos de la alianza Morena-PVEM-PT

El argumento mas bien pretexto, es evitar caer en el supuesto de actos anticipados de campaña y ser eventualmente sancionados por ello por la autoridad electoral.

Pero la realidad es que la decisión se tomó por el intenso jaloneo que persiste entre los aspirantes, aun a pesar de que el anuncio se pospuso diez días precisamente para llevar a cabo las negociaciones y la operación cicatriz entre ellos, la batalla interna continua y es cada vez más cruenta conforme se acerca la fecha fatal.

Es innegable la poderosa influencia que implica el acuerdo del INE, que dispuso que de acuerdo con el concepto de equidad de género tendrán que nominarse a 5 mujeres y 4 hombres, situación que, aunque originalmente Mario Delgado había anunciado que se apelaría en las instancias legales electorales, finalmente no se hará y se respetara el acuerdo tal cual como se emitió.

Esto por supuesto tenso todavía mas las cosas particularmente en algunas entidades donde no existe todavía un arreglo de equilibrio de posiciones entre los grupos y precandidatos principales, como por ejemplo en Puebla y Chiapas, pero sobre todo en la que se considera la joya de la corona la Ciudad de Mexico.

Ahora bien, la propia Claudia Sheinbaum portadora del bastón del mando morenista ha insistido que el criterio de asignación de candidaturas se hará bajo la lógica de que las 5 mujeres que obtengan mejores resultados en la encuesta serán nominadas aun y cuando un hombre las haya aventajado.

Partiendo de esa base las 4 candidaturas de sexo masculino se definirán en concordancia con los resultados de las 4 mujeres menos competitivas.

En la vida real esto sería un ejercicio práctico numérico, en el plano ideal señalado por Morena, pero esto es político y bajo esa coyuntura las cosas no son tan sencillas, persisten intereses, acuerdos, equilibrios y sobre todo compromisos tanto personales como políticos.

Precisamente por ello se cancelaron todas las actividades descritas, primero porque hay inequidad en la capacidad de organización y movilización de algunos con mas recursos y apoyos que otros y porque derivado de ello se eleva y mucho la presión.

No se puede dejar de considerar y eso es un dato importante para el análisis, que en algunos casos la definición preestablecida no solo no genero enfrentamientos internos, sino que en el desarrollo del proceso las cosas caminaron medianamente bien como en Tabasco y Veracruz, sin embargo, en el hipotético caso de que las encuestas no coincidieran con el plan trazado, necesariamente se tendrían que cambiar los nombres de los que ya materialmente estaban predestinados.

En conclusión, dudamos mucho que los resultados reales de las encuestas, al menos en escenarios específicos se apliquen y respeten tal cual, porque de suyo eso sería una enorme complicación de asignación de candidaturas solo hablando de números de posiciones por el tema del género.

Pero más importante aún, si no resultan beneficiados con la postulación quienes ya la sentían suya, por popularidad, por fuerza, por arreglo cupular o simpatía y afecto con la portadora del bastón de mando y de quien era su dueño y se lo cedió.

Menudo entuerto a resolver de aquí a la noche del jueves y que sin duda augura que al menos en dos o tres casos, terminen en una guerra civil y que una vez más se privilegien los enfrentamientos por encima de la unidad que Morena tanto ha propugnado pero cuidado poco en la realidad.