El Comité Ejecutivo Nacional respaldó la estrategia económica de la presidenta Claudia Sheinbaum; defenderán el sector energético de ley y la certidumbre para la inversión extranjera sin comprometer los recursos de la nación.
El Comité Ejecutivo Nacional de Morena oficializó su posicionamiento político e institucional en torno al proceso de revisión programada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), delineando el marco ideológico que normará el comportamiento de su bloque parlamentario y técnico ante las contrapartes de Washington y Ottawa.
La defensa de la soberanía y el Plan México: El movimiento enfatizó que la aduana comercial con Norteamérica representa un motor indispensable para el dinamismo del asfalto financiero del país. No obstante, fijaron un veto estricto a cualquier tentativa que pretenda subordinar los rubros estratégicos del Estado a intereses ajenos a la federación.
- Soberanía energética: Morena ratificó que el control de los recursos del subsuelo, la electricidad y el litio permanecen catalogados como áreas de seguridad nacional no negociables, alineándose de forma unificada con el mandato de la Carta Magna.
- El enfoque «Equipo México»: El posicionamiento respalda las directrices de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para consolidar el «Plan México», esquema que busca potenciar el contenido regional y sustituir importaciones.
Certidumbre a la inversión e inclusión de las pymes. El balance del partido oficialista desglosó que la integración económica con el mercado estadounidense (el cual está por alcanzar un volumen comercial de 1 trillón de dólares) debe traducirse en beneficios directos para la base social civil y no solo para los grandes consorcios transnacionales.
Para el desahogo de las mesas técnicas del T-MEC, el posicionamiento promueve la inclusión de filtros de protección para las pequeñas y medianas empresas (pymes) locales, exigiéndoles a los socios del norte la simplificación de guías claras de exportación y programas de capacitación técnica compartida. Morena concluyó que México acudirá a la aduana de revisión comercial desde una posición de fortaleza macroeconómica y respeto mutuo entre naciones soberanas.















