Publicidad

Morena conmemoró este miércoles 15 años de su nacimiento con un acto en el Auditorio Nacional, el mismo escenario donde el 2 de octubre de 2011 se constituyó como movimiento político y asociación civil. El aniversario encuentra al partido en una etapa distinta a la de sus orígenes: ya no es una fuerza emergente de oposición, sino la organización política que ocupa la Presidencia de México y tiene presencia dominante en buena parte del país.

El movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador obtuvo su registro como partido político nacional el 9 de julio de 2014. Cuatro años después llegó a la Presidencia y, en 2024, Morena volvió a ganar la elección presidencial con Claudia Sheinbaum, primera mujer en ocupar el cargo. El crecimiento también se refleja en su estructura: el INE validó 11 millones 629 mil 541 afiliaciones de Morena en 2026, con presencia en las 32 entidades.

Ese recorrido modificó el mapa partidista mexicano, pero también transformó las exigencias para Morena. El partido que nació alrededor de la movilización social y la oposición al régimen debe ahora resolver tareas propias de una organización institucionalizada: definir candidaturas, procesar diferencias internas, formar nuevos cuadros y establecer mecanismos capaces de ordenar una estructura política de grandes dimensiones.

El desafío es especialmente visible rumbo a 2027. El proceso electoral contempla más de 19 mil cargos, entre ellos diputaciones federales, gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos.

Por ello, el llamado a la unidad fue uno de los ejes del aniversario. Alfonso Durazo pidió preservar la cohesión del partido, mientras Ariadna Montiel llamó a evitar confrontaciones por candidaturas y cargos.

A 15 años de su nacimiento, Morena enfrenta así una transición de fondo: conservar la identidad política que le dio origen mientras construye una institucionalidad capaz de administrar el poder sin depender exclusivamente de la figura de su fundador.