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El mercado de las Grandes Ligas se movió con fuerza este jueves al anunciarse el acuerdo entre los Marineros y Randy Arozarena por 15.65 millones de dólares. Esta cifra récord para el jugador marca su último peldaño en el sistema de arbitraje salarial, preparando el escenario para lo que podría ser uno de los contratos más lucrativos de su carrera el próximo invierno. Seattle ha decidido invertir en la continuidad de un hombre que ya es un ídolo local.

La temporada 2025 de Arozarena fue una exhibición de consistencia y poder. Con un promedio de .238, el jardinero no solo castigó la pelota con 27 jonrones, sino que también fue una amenaza constante en las almohadillas con 31 robos. Su capacidad para jugar prácticamente todos los días del calendario le permitió a los Marineros gestionar mejor sus rotaciones, sabiendo que el jardín izquierdo tenía un dueño absoluto y confiable.

El impacto de Randy trasciende los números fríos del box score. Su estilo de juego explosivo y su conexión con la grada han revitalizado la identidad de los Marineros. Aunque la eliminación en la antesala de la Serie Mundial fue dolorosa, la directiva entiende que el éxito del proyecto pasa por mantener a jugadores probados en escenarios de alta presión, cualidad que Arozarena ha demostrado de sobra desde sus históricas campañas de playoffs en Tampa.

Con 801 partidos en su haber, Arozarena suma ya 390 carreras empujadas, una cifra que habla de su efectividad con corredores en posición de anotar. Ha pasado de ser una promesa en San Luis a un referente mundial del béisbol. Su evolución técnica en el plato y su depurada defensiva lo colocan hoy entre los mejores jardineros de la Liga Americana, justificando plenamente el incremento salarial otorgado por la gerencia de los Marineros.

Finalmente, su compromiso con México sigue siendo inquebrantable. Este contrato le brinda la tranquilidad necesaria para enfocarse en el Clásico Mundial, donde el mundo del béisbol espera ver de nuevo sus famosas poses y sus batazos oportunos. Arozarena no solo juega para Seattle, juega para una nación que lo ha adoptado como su gran estrella, y su presente en la MLB confirma que México tendrá a un líder en el pico de su carrera.