Después de cuatro años de espera y múltiples retrasos técnicos, la NASA logró hoy el exitoso lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada del programa que busca restablecer la presencia humana en el espacio profundo. A bordo del Space Launch System (SLS), el cohete más poderoso jamás construido, los astronautas Christina Koch, Reid Wiseman, Victor Glover y Jeremy Hansen ya viajan en la cápsula Orion rumbo a nuestro satélite natural.
Crónica de un despegue de alta tensión
La jornada estuvo marcada por la incertidumbre. A las 16:20 h, la NASA congeló la cuenta regresiva en el minuto -10 debido a revisiones de último minuto, lo que obligó a retrasar la ventana de lanzamiento original. Sin embargo, a las 16:29 h, los sistemas autónomos se activaron y el brazo de retracción se retiró del cohete, permitiendo que a las 16:35 h (tiempo de México), Artemis II abandonara la plataforma en Florida con éxito.
10 días en el espacio profundo: El objetivo
Durante esta misión de 10 días, la tripulación realizará un sobrevuelo lunar, permitiéndoles observar y fotografiar en persona la misteriosa cara oculta (el lado lejano) de la Luna. Para garantizar su seguridad, los astronautas visten el avanzado Sistema de Supervivencia Orion (OCSS), trajes color naranja brillante diseñados como «naves espaciales vestibles».
Estos trajes cuentan con soporte vital independiente que permite la supervivencia hasta por seis días en caso de emergencia. Incluyen control térmico, suministros de batidos nutricionales y un kit de rescate con balizas estroboscópicas y herramientas de señalización. Este hito científico no solo representa el regreso a la órbita lunar después de más de medio siglo, sino que consolida la tecnología necesaria para la futura exploración de Marte.






