Miles de manifestantes salieron a las calles de Atenas para protestar de forma masiva contra la visita oficial del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.
Las marchas de protesta, impulsadas por sindicatos de trabajadores y organizaciones de izquierda, recorrieron el centro de la capital griega en rechazo al incremento de la presencia militar estadounidense en la región y a los acuerdos de defensa bilateral firmados entre ambas naciones.
A pesar de los disturbios y movilizaciones sociales, el jefe de la diplomacia de EE. UU., Marco Rubio, se reunió con las autoridades del Gobierno griego y afirmó categóricamente que Grecia representa un aliado muy importante para la seguridad y la estabilidad estratégica de la OTAN en el Mediterráneo oriental. Durante el encuentro diplomático, las delegaciones de Washington y Atenas reafirman su compromiso de cooperación militar y energética, en un contexto geopolítico marcado por las tensiones internacionales.












