A sus 59 años, el legendario Mike Tyson ha decidido pasar de la preocupación a la acción para rescatar un deporte que, según sus propias palabras, «está muriendo». El histórico peso pesado lanzó el Mike Tyson Invitational, un torneo amateur de élite que se llevará a cabo del 12 al 14 de marzo en Las Vegas. El objetivo primordial es reconstruir las bases del pugilismo en Estados Unidos, proporcionando a los jóvenes talentos el fogueo y el escenario que Tyson tuvo en la década de los 80, cuando las competencias constantes en ferias y torneos nacionales forjaban a los futuros campeones mundiales.
Tyson observa con desencanto cómo el título de peso pesado ha perdido su prestigio histórico, pasando de ser el máximo honor deportivo al anonimato. Su inquietud se extiende al ámbito olímpico, señalando que la falta de gimnasios y de una estructura competitiva sólida pone en riesgo la relevancia de Estados Unidos frente a otros países. Para «Iron Mike», la confirmación del boxeo en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 es una oportunidad de oro que no debe desperdiciarse, pero requiere un semillero de atletas que estén listos para competir al más alto nivel desde sus inicios.
En su búsqueda por revitalizar la disciplina, el miembro del Salón de la Fama no oculta su admiración por el modelo de negocio de la UFC. Tyson destacó la organización de Dana White, donde el mando único permite priorizar el entretenimiento y la calidad de las peleas. Para el excampeón, el boxeo sufre por su fragmentación y por permitir que boxeadores que no brindan espectáculo sigan participando; su visión es clara: el boxeo debe ser emocionante y cumplir con la promesa de «llenar asientos» para volver a ser considerado una forma de arte y entretenimiento masivo.

Esta nueva faceta de Tyson como impulsor del talento amateur incluye una apertura a colaborar con grandes promotores y el capital saudí de TKO, buscando unificar esfuerzos que eviten que el boxeo solo dependa de eventos aislados, como la reciente pelea entre Canelo Álvarez y Terence Crawford. Mike está convencido de que, aunque las grandes bolsas son importantes, la verdadera salud del deporte nace en los torneos que descubren a los próximos referentes, aquellos capaces de capturar la imaginación del público de la misma manera que él lo hizo con sus demoledores nocauts en los años 80.
Con el lema de que «la grandeza nace de llenar asientos», el Mike Tyson Invitational se perfila como el primer gran experimento para devolverle la chispa al cuadrilátero. Tyson se mantiene firme en su intención de ser un guía para los «artistas del entretenimiento» que suben al ring, recordándoles que su trabajo es hacer feliz a la gente a través de la entrega y el espectáculo. Este torneo en su ciudad adoptiva de Las Vegas no es solo una competencia, es el inicio de una cruzada personal para asegurar que el boxeo no solo sobreviva, sino que vuelva a dominar la conversación deportiva mundial.






