El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, viajó a Phoenix, Arizona, con el objetivo de insertar formalmente a la industria nacional en el auge global de los semiconductores que lidera esa región fronteriza de Estados Unidos.
La iniciativa bilateral se enfoca en tres ejes estratégicos: articular las cadenas de suministro y manufactura mexicanas con el clúster tecnológico estadounidense, reducir la dependencia operativa respecto a Asia mediante la relocalización (nearshoring) en Norteamérica, e incrementar la capacidad local para el diseño, desarrollo y fabricación de microchips avanzados en suelo mexicano. Con este movimiento, México busca posicionarse de forma clave en el mercado de alta tecnología y asegurar inversiones de alto valor agregado para el desarrollo económico regional.







