El gobierno mexicano se encuentra en negociaciones con las autoridades de Estados Unidos para disminuir los aranceles aplicados a los automóviles y autopartes fabricados en la región de Norteamérica, en medio del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De acuerdo con información difundida por The Wall Street Journal, esta propuesta por parte de México surge como una respuesta directa a las exigencias de la administración de Donald Trump, la cual ha presionado para incrementar el porcentaje de componentes de fabricación estadounidense en la industria automotriz.
Actualmente, Washington mantiene una tarifa arancelaria del 25% sobre aquellos componentes vehiculares que no se producen de manera local y que provienen de territorio mexicano o canadiense, medida que entró en vigor el pasado mes de abril con el propósito de estimular la manufactura interna en Estados Unidos.
La iniciativa presentada recientemente por las autoridades mexicanas plantea ampliar el volumen de autopartes exentas de impuestos dentro de los vehículos, además de disminuir el tope arancelario máximo para los automóviles de manufactura norteamericana.
Estas gestiones diplomáticas y comerciales se desarrollan de forma paralela a un descenso en el sector automotriz nacional, ya que el Inegi reportó que la producción de vehículos cayó un 2.19% interanual en julio —con 302 mil 673 unidades— y las exportaciones disminuyeron un 9.69%, registrando 261 mil 534 unidades enviadas al exterior.











