Hasta la fecha, han sido confirmados 9 mil 478 casos de sarampión y 29 defunciones, de acuerdo con el último informe oficial del brote 2026; el deceso más reciente ocurrió en Chiapas, donde un hombre de 55 años falleció tras complicaciones por la enfermedad, según la Secretaría de Salud estatal.
Ante el aumento de casos, especialistas advirtieron que el uso de cubrebocas tiene utilidad limitada frente a la enfermedad, por lo que la más efectiva medida de control sigue siendo la vacunación.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda usar cubrebocas sólo a:
-Personas con síntomas o diagnóstico de sarampión
-Cuidadores en contacto directo con pacientes
-Personal médico durante la atención de casos
-Población en zonas con alta incidencia
El IMSS detalla que deben usarse cubrebocas tricapa o N95, bien ajustados, y retirarlos tocando solo los elásticos, seguido de higiene de manos.
Por su parte, Alejandro Macías, infectólogo y ex comisionado en la emergencia epidemiológica de influenza en 2009, explicó que el cubrebocas no evita totalmente el contagio, pues el sarampión se transmite fácilmente por el aire.
Además, indicó que hasta 2018 más del 95% de menores tenía esquema completo, pero la cobertura disminuyó tras la pandemia; por ello, para recuperar la inmunidad de grupo estimó que el país necesitaría entre 30 y 40 millones de dosis de vacunación.







