El gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum y a través de Marcelo Ebrard, secretario de Economía, se encuentran negociando con las contrapartes estadounidenses para llegar a un acuerdo que pueda reducir el impacto de los aranceles de 25% anunciados esta semana por parte del gobierno de Donald Trump hacia la industria automotriz.
Tal como lo dio a conocer esta mañana la presidenta, en el decreto firmado por su homólogo estadounidense, existen cláusulas que mencionan que habrá un descuento para todas aquellas autopartes que aunque ingresan desde México, son fabricadas por empresas norteamericanas en nuestro país, esto en el marco del T-MEC.
Sin embargo, el objetivo es que dicho descuento aplique por igual para los componentes 100% de origen mexicano, pues estos conforman el 40% de la industria automotriz en el país vecino del norte.
“Así como las partes de Estados Unidos, también las partes fabricadas en México tienen que tener una consideración, entonces eso es lo que estamos platicando, de tal manera que México tenga una situación preferencial en estas circunstancias; ahora nosotros siempre negociamos con una premisa, el interés del pueblo y el interés de la nación y buscar las mejores condiciones al pueblo de México”, puntualizó la presidenta.
No obstante, Sheinbaum Pardo aclaró que si bien está presente la negociación para los aranceles de la industria automotriz, habrá una respuesta completa y no parcial tras el anuncio que haga el gobierno de Estados Unidos el próximo 2 de abril.
“Yo he estado manifestando varias veces que nosotros vamos a dar una respuesta integral a lo que se anunció de acero y aluminio, lo que se anuncia hoy de automóviles y lo que van a anunciar el 2 de abril (…) No queremos dar una respuesta a cada tema, sino una respuesta integral, lo primero que tiene que saber el pueblo de México es que nosotros vamos a proteger a Mexico, esa es nuestra responsabilidad, nosotros tenemos que defender los empleos que se generan en México”, apuntó.
Por su parte, en videollamada realizada a Palacio Nacional desde Washington, el secretario de Economía explicó que los autos hechos en México, han incrementado sus componentes de origen norteamericano.
“Por lo tanto, en casi todas las marcas, no el 100%, pero la mayor parte de las marcas que están en México, ese componente ya presenta un porcentaje más o menos importante (…) ¿Esto qué quiere decir? Que van a tener un descuento. En otras palabras, esos vehículos que estamos exportando no tendrán el 25% sino tendrán un descuento, dependiendo de la integración que tengan de los componentes. Ese es un primer punto muy importante que ya sí fue publicado”, destacó.
Marcelo Ebrard agregó que también se avanzó en que no se cobre varias tarifas a los fabricantes que están en México, “porque como alguna vez expliqué (…) Un pistón cruza siete veces la frontera. Imagínense ustedes si le cobran siete veces el 25%, ¿verdad?, o el porcentaje que sea. Entonces, esto ya también quedó claramente establecido que no va a ocurrir”.
El secretario de Economía añadió que lo que busca el gobierno de México es que los productos hechos en nuestro país tengan el mejor precio, y que la indicación de la presidenta es que el país tenga preferencias en estos aranceles.