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Meta Platforms enfrenta una demanda presentada por 26 exempleados que acusan a la empresa de utilizar herramientas de inteligencia artificial (IA) para identificar de forma desproporcionada a trabajadores con discapacidades, enfermedades o que habían tomado licencias médicas al momento de ejecutar una ronda de despidos masivos. El caso podría convertirse en uno de los primeros litigios en Estados Unidos que cuestiona el uso de la IA en decisiones laborales de esta naturaleza.

La demanda fue interpuesta ante un tribunal federal en Oakland, California, y sostiene que Meta recurrió a sistemas internos de análisis basados en IA para evaluar el desempeño de los empleados. Según los demandantes, estas herramientas medían variables como la actividad digital, el uso de aplicaciones de inteligencia artificial y otros indicadores de productividad sin considerar que algunos trabajadores se encontraban en licencias protegidas por motivos médicos o familiares.

Los exempleados afirman que ese método provocó que personas con condiciones de salud, discapacidades o permisos parentales obtuvieran evaluaciones más bajas, incrementando sus posibilidades de ser despedidas durante la reestructuración anunciada por Meta este año, la cual afectó a cerca del 10% de su plantilla global, equivalente a unos 8 mil trabajadores.

La compañía rechazó las acusaciones y aseguró que las decisiones relacionadas con la organización de su fuerza laboral fueron tomadas por directivos y no por sistemas automatizados. Un portavoz de Meta sostuvo que la inteligencia artificial no determinó qué empleados serían despedidos.

Más allá del conflicto entre la empresa y sus exempleados, especialistas consideran que el caso podría sentar un precedente sobre los límites legales del uso de inteligencia artificial en la gestión de personal. La demanda también plantea posibles violaciones a leyes federales y estatales contra la discriminación, así como a nuevas regulaciones en California y Nueva York que exigen evaluar los algoritmos para detectar sesgos antes de utilizarlos en procesos laborales.

Los demandantes buscan suspender los despidos programados mientras el proceso judicial avanza y se determina si las herramientas empleadas por Meta incurrieron en prácticas discriminatorias. El litigio ocurre en un momento en que cada vez más empresas tecnológicas incorporan sistemas de IA para evaluar desempeño, productividad y procesos internos, lo que ha abierto un debate sobre la transparencia y los riesgos de automatizar decisiones que afectan directamente a los trabajadores.