Berlín. — El canciller alemán, Friedrich Merz, viajará este martes a Washington para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro donde la guerra en Oriente Medio ocupará un lugar central, aunque Berlín insistirá en no relegar el conflicto en Ucrania.
El portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius, confirmó que la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán será uno de los principales temas de la agenda.
Desde el inicio de los bombardeos, que provocaron represalias de Teherán contra Israel y países con presencia militar occidental en la región, Alemania ha mostrado una postura comprensiva hacia la acción de Washington y Tel Aviv.
El domingo, Merz defendió públicamente la operación al señalar que “no es momento de dar lecciones a los aliados” y calificó al régimen iraní como “un régimen de terror”. Incluso afirmó compartir la “alegría” de muchos iraníes ante un eventual fin del gobierno de los ayatolás.
En paralelo, Alemania, Francia y el Reino Unido informaron que adoptarán medidas para defender sus intereses y los de sus aliados en la región. Incluyendo acciones defensivas proporcionadas para frenar la capacidad iraní de lanzar misiles y drones.
No obstante, Berlín busca evitar que la escalada en Oriente Medio desplace la atención sobre la invasión rusa de Ucrania. Kornelius subrayó que la guerra en Ucrania sigue siendo “el mayor desafío y amenaza” para la seguridad europea.
Dicha postura, la reiteró el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, quien reafirmó a su homólogo ucraniano, Andrí Sibiga, que el apoyo a Kiev continúa siendo esencial para la seguridad del continente.






