La presentación del livery de Arrow McLaren para 2026 confirma una tendencia: el regreso a las raíces visuales con un toque de modernidad. El auto de Pato O’Ward presenta cambios sutiles pero efectivos, como el alargamiento del color naranja hacia los endplates internos y la zona del cockpit. Este rediseño busca no solo ser atractivo en pista, sino mejorar la visibilidad de los patrocinadores y la identidad del equipo británico en el competido serial estadounidense.
A nivel técnico, la IndyCar mantiene su filosofía de chasis único fabricado por Dallara para garantizar que el talento del piloto sea el factor diferenciador. El monoplaza actual cuenta con tres paquetes aeródromos específicos: óvalos de alta velocidad, óvalos cortos y circuitos permanentes o callejeros. Esta versatilidad permite que el auto de O’Ward se adapte tanto a los muros de St. Petersburg como a las legendarias curvas de Indianápolis y Laguna Seca.
El motor V6 twin turbo de 2.2 litros sigue siendo el corazón del monoplaza, integrando un sistema híbrido que añade una capa extra de complejidad estratégica. Los pilotos deben gestionar el despliegue de energía para obtener potencia adicional en momentos clave del rebase. Para O’Ward, dominar esta tecnología será crucial en pistas como la de Washington D.C., una de las novedades más esperadas del calendario.
IndyCar ya ha comenzado a trazar el camino hacia la plataforma de 2028, anunciando un chasis que reducirá entre 85 y 100 libras de peso. Aunque las pruebas de este nuevo modelo comenzarán a finales de este mismo 2026, los equipos actuales deben exprimir al máximo el chasis IR-18. Pato O’Ward se encuentra en la madurez de su carrera, y este diseño «papaya» más agresivo refleja la ambición de un equipo que no se conforma con menos que el campeonato.
La temporada arranca en menos de un mes, y la expectativa es alta tras los buenos resultados del mexicano en años previos. Con un calendario que cierra en septiembre, la constancia será la palabra clave para McLaren. El nuevo diseño no es solo una declaración de estilo, sino un compromiso con la excelencia en una categoría donde cada milésima de segundo cuenta y donde O’Ward buscará consagrarse como una leyenda del automovilismo internacional.




