Los Atlanta Falcons han oficializado un cambio de mando generacional al nombrar a Matt Ryan como presidente de operaciones de futbol americano. Este movimiento marca el regreso del líder histórico de la franquicia a las instalaciones de Flowery Branch, apenas unos años después de su retiro. La noticia ha generado una ola de optimismo entre los aficionados, quienes ven en su antiguo número 2 a la persona ideal para guiar el rumbo de un equipo extraviado.
La decisión de Arthur Blank de entregarle el poder a Ryan responde a una necesidad de identidad y conocimiento profundo del juego. «Matt siempre ha sido un estudioso del juego», señaló el dueño, subrayando que su etapa reciente como analista le ha permitido mantener un entendimiento fresco de la NFL actual. Ryan no solo será una figura decorativa, sino el arquitecto que tendrá la autoridad final en todas las contrataciones y movimientos del departamento de futbol.
El proceso para encontrar a sus colaboradores directos ya está en marcha. Ejecutivos como Ian Cunningham de los Bears o Mike Disner de los Lions han sido entrevistados, lo que indica que Ryan busca rodearse de mentes brillantes para complementar su visión. La prioridad inmediata es encontrar un head coach y un gerente general que encajen con la nueva filosofía de trabajo que Ryan pretende implementar en una organización que urge de resultados.
La sombra de la carrera de Ryan como jugador es alargada pero positiva. Fue el hombre que llevó a Atlanta al Super Bowl LI y que acumuló casi 60,000 yardas aéreas en 14 temporadas. Esa experiencia en el campo le otorga una perspectiva única sobre qué tipo de jugadores y cultura se necesitan para triunfar en una división tan competitiva. Su regreso busca terminar con la racha negativa que persigue a los Falcons desde su salida.
Con este anuncio, los Falcons cierran un capítulo de incertidumbre tras los despidos de principios de mes. El mercado de Atlanta recibe con los brazos abiertos a su ídolo, esperando que la transición del campo al escritorio sea tan exitosa como su debut en 2008. Matt Ryan ya no lanzará pases, pero cada una de sus firmas tendrá el potencial de cambiar el destino de una franquicia que busca volver a la élite.




