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El titular de la SEP criticó que después del 15 de junio la escuela se convierta en una «estancia forzada»; plantea ajustar el ciclo lectivo según las condiciones climáticas de cada estado y la salud mental docente.

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, propuso una revisión profunda de la estructura del calendario escolar vigente. Ante las recientes críticas por la modificación del calendario escolar 2026, el funcionario señaló que la rigidez del conteo de días ha desvirtuado la dignidad docente y el bienestar de los estudiantes. Durante su intervención ante el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), el funcionario reconoció que una parte del ciclo lectivo carece de valor real para el aprendizaje.

El «tiempo muerto» administrativo: Delgado fue enfático al señalar que, tras la entrega de boletas y calificaciones el 15 de junio, el sistema educativo cae en una inercia donde las escuelas permanecen abiertas solo por cumplir con la norma administrativa.

Soberanía de los territorios y clima: Uno de los puntos clave de su propuesta es que México no puede caber en «un solo calendario». El secretario destacó que la realidad climática de los estados exige miradas distintas:

  • Norte: Temperaturas de hasta 45°C en Sonora que ponen en riesgo la salud.
  • Sureste: Calor y humedad extrema en la Huasteca Potosina, Tabasco y las Sierras de Oaxaca.

Cargas de cuidado y flexibilidad: El secretario también abordó el impacto social de cerrar las escuelas, reconociendo que la carga del cuidado recae mayoritariamente en las mujeres. No obstante, sentenció que el aula no debe ser un lugar de resguardo por «conveniencia del mercado» o por la falta de flexibilidad laboral de las empresas.

Delgado cerró su participación invitando a los secretarios estatales a abrir una discusión «de raíz» que incorpore las visiones de madres, padres y actores del sistema para un calendario que honre la diversidad y la soberanía de los territorios.