El arranque de la temporada 2026 de la Fórmula 1 ha traído consigo un análisis riguroso por parte de Mario Andretti, leyenda del automovilismo y actual directivo de Cadillac. Andretti fue contundente al señalar que tanto el mexicano Sergio «Checo» Pérez como el finlandés Valtteri Bottas lucen «un poco oxidados» en su regreso a la máxima categoría. Según el campeón de 1978, el año sabático que ambos pilotos tomaron antes de unirse al ambicioso proyecto estadounidense ha afectado su capacidad para encontrar el límite del monoplaza en estas primeras carreras.
A pesar de la crítica inicial, Andretti matizó sus palabras reconociendo que ninguno de los dos corredores se encuentra actualmente en su pico de rendimiento al volante. Sin embargo, el directivo mantiene una confianza plena en la experiencia de su alineación titular. El objetivo principal en esta fase del campeonato es que ambos recuperen el ritmo de competencia lo antes posible para liderar el desarrollo del MAC-26, un auto que requiere de manos expertas para evolucionar en una parrilla sumamente competitiva.
El desempeño reciente en el Gran Premio de China fue una muestra clara de estos retos de adaptación. Aunque ambos vehículos lograron cruzar la meta, los resultados fueron discretos: Bottas finalizó en la posición 13 y Pérez en la 15. La carrera del tapatío estuvo marcada por un incidente inusual donde colisionó con su propio compañero de equipo, un error por el cual el mexicano ofreció disculpas públicas, evidenciando la presión y la falta de sincronía que aún persiste en el garaje de Cadillac.

Andretti también enfatizó la complejidad extrema del nuevo reglamento técnico de 2026, especialmente en lo que respecta a las unidades de potencia y la gestión de la batería. El directivo admitió no envidiar a los pilotos actuales, ya que deben «volver a aprender» el uso del acelerador bajo normativas que priorizan la eficiencia energética. Esta curva de aprendizaje, sumada a la inactividad previa de Pérez y Bottas, ha creado una tormenta perfecta que ha dificultado la obtención de puntos en el primer trimestre del año.
Mirando hacia el futuro, el optimismo de Andretti permanece intacto respecto a la evolución progresiva del equipo. El plan maestro de Cadillac contempla actualizaciones constantes para corregir las deficiencias del chasis y mejorar la estabilidad trasera del monoplaza. La meta establecida por la dirigencia es clara: dejar atrás la «oxidación» inicial para pelear seriamente por los puntos y establecerse dentro del top 10 conforme el calendario 2026 avance hacia las rondas finales.






