La maniobra subacuática se ejecutó en aguas del Golfo de México, a 80 kilómetros de las costas de Matamoros; la estructura metálica funcionará como hábitat biológico y refugio para la reproducción del huachinango.

Matamoros, Tamaulipas. Las fuerzas navales del Estado mexicano en coordinación con las autoridades de protección ambiental concluyeron con éxito la colocación de un nuevo sustrato rocoso y metálico en el lecho marino del Atlántico Norte. El despliegue de ingeniería naval tiene como finalidad técnica revertir el deterioro de las zonas de desove y acelerar la recuperación de la biomasa pesquera, estableciendo estaciones científicas permanentes para el monitoreo del cambio climático y la evolución de los bancos de coral en la plataforma continental.

Hundimiento controlado del ARM Zamora frente a Matamoros La Secretaría de Marina coordinó y ejecutó de manera exitosa el hundimiento controlado del casco perteneciente al exbuque ARM Zamora. Las maniobras de inmersión técnica se desarrollaron en las inmediaciones de las aguas territoriales del Golfo de México, localizándose el polígono de vertimiento a una distancia aproximada de 80 kilómetros al sureste del municipio de Matamoros, en la zona noreste del estado de Tamaulipas.

Los mandos navales precisaron que este procedimiento forma parte del programa estratégico del Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas. La incorporación de esta unidad naval representa el segundo hundimiento controlado que realiza la institución en las semanas recientes como parte del mismo plan de manejo ambiental, sumándose a la estructura del exbuque Onjuku, previamente integrado al suelo marino.

Impacto en la biodiversidad y la producción del huachinango Los dictámenes biológicos de la dependencia federal determinan que la estructura de acero del exbuque Zamora funcionará a mediano plazo como un arrecife de barrera, sirviendo de refugio, zona de anidación y hábitat permanente para múltiples especies de flora y fauna marina. Asimismo, los biólogos navales prevén que las cavidades del barco favorezcan de forma directa la reproducción, reclutamiento y crecimiento de diversas familias de peces que poseen un alto valor de importancia comercial para la región, destacando de manera particular las poblaciones de huachinango.

La Secretaría de Marina enfatizó que cada una de las fases de preparación de los cascos, que incluyeron la descontaminación ebanista y el retiro de hidrocarburos, se ejecutó bajo el estricto cumplimiento de las normas ambientales nacionales e internacionales. Con la fijación de este arrecife artificial, la federación busca impulsar la diversificación de la biodiversidad local, abrir nuevas ventanas para la investigación científica de las universidades regionales y consolidar corredores de turismo sostenible mediante la práctica de buceo recreativo.