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Maricarmen, la mujer de 87 años cuyo desahucio desató intensas protestas sociales en Madrid, podrá volver al departamento que habitó durante más de 70 años tras alcanzar un acuerdo formal con los propietarios del inmueble.

La anciana fue desalojada el pasado 23 de septiembre al no poder asumir el incremento del alquiler, el cual pasó de 500 a 1,650 euros mensuales, monto inviable para su pensión fija de 1,300 euros.

El caso convirtió a la adulta mayor en un emblema de la crisis de vivienda que enfrenta la capital española, generando indignación ciudadana por las condiciones en que se ejecutó el operativo policial y la negativa previa de la propiedad a aceptar donaciones anónimas para cubrir la diferencia del costo.

«Maricarmen rechazó ser trasladada a una residencia de ancianos para no apartarse de su entorno familiar y comunitario», confirmó la defensa legal tras anunciar el acuerdo en Madrid.

La resolución legal le permitirá a la mujer permanecer en su hogar tradicional, frenando temporalmente el conflicto social desencadenado alrededor de los contratos de renta antigua en España.