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El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una llamada telefónica con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, con el fin de acordar mecanismos para mitigar la «influencia extranjera maligna» en infraestructuras críticas, principalmente en el sector portuario y de comunicaciones, según informó el Departamento de Estado.

Durante la conversación, ambos funcionarios enfatizaron la necesidad de proteger puertos e instalaciones clave frente al avance de inversiones extranjeras no aliadas. Estados Unidos mantiene un seguimiento constante sobre la presencia de China en América Central, donde la nación asiática ha financiado proyectos de infraestructura en los últimos años. En El Salvador destacan actualmente inversiones internacionales como la planta fotovoltaica de Powerchina en Conchagua y los trabajos en los puertos de Acajutla y La Unión a cargo de la firma turca Yilport Holding.

Adicionalmente, Rubio y Bukele evaluaron estrategias de presión diplomática sobre el gobierno de Cuba. El Salvador se consolidó como un aliado clave en la región tras integrarse de forma oficial a la alianza de seguridad Escudo de las Américas, fortaleciendo la cooperación bilateral con la administración estadounidense en materia de defensa e infraestructura.