Roma.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo reuniones este viernes con la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el ministro de Asuntos Exteriores Antonio Tajani, en medio del deterioro de las relaciones entre Roma y Washington por la guerra en Irán y las críticas del presidente Donald Trump contra el papa León XIV.
Rubio visitó la residencia oficial de Meloni en Roma después de después de ser recibido por Tajani en el Palacio de la Farnesina. El ministro italiano calificó el encuentro como “positivo” y reiteró que Italia considera fundamental la presencia estadounidense en Europa, además de rechazar una posible guerra comercial entre ambos aliados.
La visita ocurre en un contexto de crecientes diferencias entre el gobierno italiano y la administración Trump, particularmente por el conflicto en Irán y las restricciones impuestas por Italia al uso de su territorio en operaciones militares estadounidenses.
De aliados cercanos a una relación tensa
Durante gran parte del segundo mandato de Trump, Meloni se le consideró una de sus aliadas ideológicas más cercanas en Europa, debido a coincidencias en temas como inmigración, nacionalismo y seguridad fronteriza. Incluso, fue la única líder europea presente en la toma de posesión de Trump en enero de 2025 y buscó posicionarse como puente entre Washington y Europa.
Sin embargo, la relación comenzó a fracturarse luego de que Meloni calificara como “inaceptables” los ataques de Trump contra el papa León XIV.
Según reportes, Trump expresó en privado su decepción con la mandataria italiana, a quien describió como “muy diferente” de lo que esperaba.
Preocupación por aranceles y presencia militar
Las tensiones también alcanzan el ámbito económico y militar. Aunque Trump redujo algunos aranceles a productos italianos a inicios de 2026, persiste la preocupación en Roma y Bruselas por nuevas amenazas comerciales contra Europa.
Además, el mandatario estadounidense insinuó recientemente la posibilidad de retirar tropas de Italia y España, aumentando la incertidumbre sobre el papel de Washington en la región.
La visita de Marco Rubio busca frenar el desgaste político entre ambos gobiernos y mantener a Italia como uno de los principales aliados de Estados Unidos en el sur de Europa.







