El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, hizo un llamado público a la población en Cuba para establecer contacto y colaborar de manera discreta con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), con el fin de debilitar la estructura del gobierno de la isla y acelerar una transición política.
A través de un mensaje directo dirigido a quienes buscan un cambio institucional en el país caribeño, el jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que «ahora es el momento» e invitó a aprovechar los canales de cooperación de inteligencia. El pronunciamiento se da tras las declaraciones de Donald Trump, quien recientemente delineó un rol protagónico para Rubio en la estrategia de presión hacia La Habana una vez concluidas las prioridades de su administración en Medio Oriente.
El llamamiento marca un endurecimiento sin precedentes en la retórica de un titular del Departamento de Estado en funciones, señalando más de seis décadas de deterioro económico, apagones crónicos y restricciones a las libertades civiles bajo el modelo castrista












