El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció un nuevo paquete de sanciones dirigidas contra entidades estatales y mandos militares de Cuba, enfocadas en restringir el financiamiento del régimen mediante la extracción de recursos naturales y el desarrollo armamentístico.
De acuerdo con el comunicado del Departamento de Estado, las restricciones recaen sobre cuatro empresas estatales dedicadas a la explotación e industria del níquel, así como cuatro entidades vinculadas a las fuerzas armadas enfocadas en tecnología naval, investigación y desarrollo de sistemas de simulación de combate.
Entre los oficiales militares sancionados figuran los altos mandos Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, director general de SIMPRO; Dioglis Pedrera Argüello, director de CIDNAV; y Julio Hurtado Betancourt, titular de CIDAI.
«El sector del níquel en Cuba constituye una fuente de ingresos crucial para el gobierno cubano, ya que genera divisas a partir de la explotación de sus recursos naturales, lo cual contribuye al sostenimiento del régimen», detalló la diplomacia estadounidense.
Las medidas emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) congelan los activos que los implicados posean en jurisdicción estadounidense y prohíben cualquier tipo de transacción comercial, financiera o de servicios con ciudadanos y corporaciones de Estados Unidos.








