La movilización por el 58 aniversario del movimiento estudiantil de 1968 concluyó en el Zócalo de la Ciudad de México después de una jornada que, aunque transcurrió mayoritariamente de forma pacífica, también registró daños, enfrentamientos y personas lesionadas.
El Gobierno capitalino informó que alrededor de 8 mil personas participaron en la marcha que partió de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. Para acompañarla, desplegó 500 integrantes del Grupo de Diálogo y Convivencia, 900 policías, más de 200 elementos de Tránsito y 180 paramédicos del ERUM.
De acuerdo con la versión oficial, un grupo de aproximadamente 200 personas con el rostro cubierto, a quienes las autoridades identificaron como ajenas a la organización de la marcha, ocasionó daños en mobiliario urbano, estaciones del Metro y establecimientos sobre Ricardo Flores Magón, Eje Central y 5 de Mayo. Posteriormente, ya en el Centro Histórico, fueron lanzadas piedras, petardos y otros artefactos contra el Antiguo Palacio del Ayuntamiento y Palacio Nacional.
La SSC reportó 18 civiles atendidos por lesiones menores y un joven de 17 años trasladado a un hospital después de que le explotara un artefacto que portaba. También se reportaron daños en la estación Tlatelolco y una denuncia por agresión contra un periodista durante la cobertura.
Reportes periodísticos documentaron además destrozos y saqueos en algunos establecimientos, aunque las cifras sobre asistentes y lesionados variaron durante la jornada.
La movilización fue convocada para recordar a las víctimas de 1968 y mantener las demandas de verdad y justicia. El Gobierno capitalino reiteró que reconoce ese movimiento y defendió el derecho a manifestarse, pero llamó a evitar actos que pongan en riesgo a otras personas o dañen espacios públicos.












