Ante los graves daños que provoca el consumo de tabaco en la salud, el senador del PVEM, Manuel Velasco Coello, presentó una iniciativa para erradicar el consumo mediante acciones preventivas, educativas y de concientización desde edades tempranas.
Velasco Coello explicó que el tabaquismo es un problema de salud pública persistente que requiere atención constante, ya que el consumo de tabaco afecta prácticamente a todos los órganos del cuerpo; además, está relacionado con enfermedades graves como cáncer, padecimientos cardiovasculares, así como enfermedades respiratorias.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, el tabaco ocasiona más de 7 millones de muertes al año, además de reducir la esperanza de vida hasta en 10 años.
En el caso de México, se estima que 14.3 millones de personas adultas fuman, mientras que el 12.9 por ciento de la población ha utilizado cigarrillos electrónicos. Aunque se ha registrado una disminución en la exposición al humo en espacios públicos, persisten niveles elevados en bares y centros nocturnos.
Velasco Coello destacó que la nicotina es altamente adictiva y que los adolescentes y jóvenes son particularmente vulnerables, por lo que resulta indispensable fortalecer políticas públicas integrales que prevengan el inicio del consumo.
Dijo que su propuesta plantea modificar la fracción XX del artículo 3 de la Ley General de Salud para orientar el programa contra el tabaquismo hacia la erradicación del consumo, así como adicionar una fracción XII Bis al artículo 30 de la Ley General de Educación para incorporar contenidos educativos dirigidos a prevenir y concientizar sobre los efectos nocivos del tabaco, vapeadores y cigarrillos electrónicos.
También, se alinea con compromisos internacionales asumidos por México, como el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco, que establece la necesidad de proteger a las generaciones presentes y futuras de los efectos nocivos del tabaco.
Finalmente, el legislador subrayó la necesidad de fortalecer las políticas públicas que no solo prevengan, sino que eliminen gradualmente el consumo de tabaco, especialmente entre niñas, niños y jóvenes, mediante una estrategia educativa integral que fomente estilos de vida libres de nicotina.






