El presidente de Francia, Emmanuel Macron, afirmó este miércoles que no existen indicios de injerencia extranjera directa en las protestas violentas registradas recientemente en el país, aunque denunció una clara manipulación informativa por parte de líderes internacionales. Desde Doha, al término de una gira por Oriente Medio, el mandatario sostuvo que las revueltas han dado pie a comentarios inaceptables y desacertados por parte de actores externos.
Al ser consultado específicamente si sus críticas apuntaban a su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien ha utilizado las protestas para su campaña interna, el jefe de Estado galo confirmó que se refería, entre otros, al líder norteamericano. Macron denunció la circulación de imágenes falsas generadas por inteligencia artificial que difunden la falsa premisa de una invasión de inmigrantes islamistas en territorio francés.
El mandatario advirtió que diversos actores políticos utilizan la situación actual en Francia para impulsar sus propias campañas electorales al otro lado del Atlántico o en la región. En este contexto, subrayó que quienes desinforman sobre el país demuestran que no lo aprecian, calificando tales acciones como un intento inaceptable de sacar provecho político a costa de la nación europea.
Finalmente, Macron garantizó que su administración corregirá la situación y restablecerá el orden público con firmeza y respeto institucional. El presidente concluyó que el país afronta sus dificultades internas de manera metódica, sin requerir la intervención ni los juicios distorsionados de líderes extranjeros en los asuntos internos de la República.










