Saltar al contenido principal

Río de Janeiro. — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, coincidieron en que el acuerdo comercial que firmarán este sábado el Mercosur y la Unión Europea es positivo para ambas regiones, la democracia y el multilateralismo.

Ambos líderes sostuvieron una breve reunión en Río de Janeiro, previa a la firma del pacto en Asunción, a la que Lula se presume no asistirá. Tras el encuentro, Von der Leyen resaltó el papel clave del mandatario brasileño en las negociaciones, al destacar su liderazgo, compromiso y habilidad para concretar lo que calificó como un acuerdo histórico.

Lula subrayó que el pacto fue una prioridad de su Gobierno desde el inicio de su mandato en 2023 y que su reactivación se planteó bajo criterios de crecimiento sustentable y reindustrialización de Brasil. Afirmó que, tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo permitirá crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, con “720 millones de personas y un producto interior bruto (PIB) de 22 billones de dólares«.

El presidente brasileño aseguró que el acuerdo impulsará el comercio, la inversión y las oportunidades económicas sin afectar el papel del Estado en sectores como salud y educación.

Von der Leyen celebró el cierre de las negociaciones y sostuvo que el comercio internacional debe generar empleo e inversión en ambas regiones, al tiempo que afirmó que “lo mejor está por venir”.

Rechazo de agricultores europeos

Funcionarios de alto nivel de la UE viajarán a Paraguay para formalizar el acuerdo, considerado el mayor pacto comercial en la historia del bloque. Aunque el tratado ha enfrentado el rechazo de agricultores europeos, que temen impactos negativos en la producción local, la mayoría de los países de la UE lo respalda, con excepción de Francia y Hungría

Los embajadores de los 27 aprobaron ajustes relacionados con salvaguardas ante un posible aumento de importaciones desde Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.