En sintonía con México y Colombia, el presidente de Brasil criticó el gasto de 2.7 billones de dólares en armamento frente al hambre mundial; afirma que el multilateralismo es la única defensa real de la democracia.
Barcelona, España. — El cierre de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia estuvo marcado por una fuerte crítica del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hacia la parálisis de los organismos internacionales. En un mensaje que resonó con las propuestas de paz de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, Lula denunció que el actual sistema global favorece el conflicto sobre el desarrollo humano.
Crítica al Consejo de Seguridad: El mandatario brasileño señaló que, aunque la ONU es un instrumento valioso, su Consejo de Seguridad ha fallado en su misión original. Acusó a los miembros permanentes de haberse convertido en «señores de la guerra» que ignoran la Carta de las Naciones Unidas, lo que representa un peligro para la armonía entre países.
Desigualdad y Armamento: Lula enfatizó la contradicción de la política global actual:
- Gasto Bélico: Denunció que el mundo gasta 2.7 billones de dólares en armas mientras persiste la hambruna.
- Hipocresía Ambiental: Señaló que mientras los foros hablan de descarbonización, las potencias militares continúan «soltando bombas».
- Desarrollo Social: Reafirmó que su prioridad es la paz para que el pueblo pueda estudiar y vivir bien, asegurando que «individualmente no hay salida para ninguno de nosotros».
Este posicionamiento consolida el frente común formado por Brasil, México, Colombia y Uruguay en Barcelona, donde se busca transitar de una economía de guerra a una economía del bienestar.







