Por: Jorge Antonio Cano Félix
En México, la Lotería Nacional ha sido un pilar de asistencia pública desde su creación en 1770. Durante siglos, sus ingresos se han destinado al financiamiento de programas sociales, culturales y educativos. En la actualidad, con iniciativas como Melate Retro y Tris, la Lotería no solo entrega premios millonarios, sino que también fortalece la inversión en sectores críticos del desarrollo social. Además, es sabido cómo las loterías benefician tanto a los ganadores como a sus comunidades, al generar oportunidades económicas que impactan positivamente en la educación y el comercio local.
En México, la Lotería Nacional ha modernizado su operación con plataformas digitales y sorteos electrónicos, lo que ha incrementado la participación. Los fondos generados son destinados a diversos programas sociales, desde el apoyo a hospitales hasta iniciativas culturales, todo para seguir con una tradición histórica de asistencia pública. Esta iniciativa refuerza el compromiso del gobierno con la inclusión social y la mejora de las condiciones de vida en México.
El impacto de las loterías como herramienta de asistencia pública no es exclusivo de México. En España, Loterías y Apuestas del Estado destina un porcentaje significativo de sus ingresos a financiar proyectos culturales y deportivos, como el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. En Canadá, la Ontario Lottery and Gaming Corporation aporta millones de dólares anualmente al financiamiento de hospitales y programas de salud mental, para lograr una reinversión visible en su sistema sanitario. Por su parte, en Australia, las loterías han financiado instalaciones deportivas que permiten la práctica profesional y comunitaria de múltiples disciplinas, con un efecto positivo en la salud pública.
En un contexto global de transformación digital, las loterías tienen el desafío de adaptarse a nuevas demandas tecnológicas. En México, la digitalización de los boletos y la integración de plataformas en línea han facilitado la participación y mejorado la transparencia en la distribución de premios y recursos. Además, el avance hacia un modelo de operación más eficiente refuerza la confianza de los ciudadanos en estas instituciones para fortalecer el círculo de participación y beneficio social.
La experiencia de estas instituciones demuestra que, con una gestión adecuada, las loterías pueden ser una poderosa herramienta de asistencia pública. Iniciativas como la de España y Canadá evidencian que la combinación de transparencia, tecnología y compromiso social puede transformar sectores fundamentales como la salud y la educación.
México se planea seguir este camino y consolidar a la Lotería Nacional como un referente de innovación social. Con los incentivos adecuados, esta institución no solo seguirá repartiendo suerte, sino también multiplicando oportunidades para el bienestar de las familias mexicanas. Como lo han demostrado varios de los ganadores, jugar a la lotería es también una forma de contribuir al desarrollo del país. Y, como bien se dice: si juegas, gana México.