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Es simplemente de otro mundo la vibración que se siente cuando los clavadistas mexicanos se paran en el trampolín; el misticismo de la precisión azteca volvió a conquistar el Centro Deportivo del Parque Olímpico de Montreal en la Copa del Mundo 2026. La dupla conformada por Osmar Olvera y Juan Celaya demostró que su nivel es de «alto impacto» al colgarse la medalla de plata en la prueba de salto sincronizado desde el trampolín de 3 metros, consolidándose como la pesadilla deportiva de las potencias asiáticas.

En una exhibición de sincronía pura, los mexicanos lograron un total de 441.63 puntos, asegurando el segundo escalón del podio en una batalla de titanes. Aunque la pareja china de Zongyuan Wang y Jiuyuan Zheng se llevó el oro con 461.37 unidades, la actuación de Olvera y Celaya fue un despliegue de colmillo y elegancia que los mantuvo siempre en la pelea. Este logro se suma al éxito obtenido apenas un día antes, donde México ya había cosechado otra plata en la prueba de equipo mixto, superando incluso a China y al anfitrión Canadá.

Lo vivido en Montreal no es obra de la casualidad, sino el resultado de una trayectoria que ya es leyenda. Esta pareja viene de poner a temblar al mundo en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde ganaron la plata quedándose a solo 2.07 puntos del oro, y de repetir la hazaña en el Mundial de Singapur 2025. Además, cuentan con el respaldo de tener entre sus filas a Osmar Olvera, quien llega a esta competencia con el misticismo de ser el vigente campeón del mundo individual en el trampolín de 3 metros.

Con este resultado en tierras canadienses, la delegación mexicana suma puntos vitales en el ranking internacional, asegurando prácticamente su lugar en la prestigiosa Súper Final de la Copa del Mundo. El camino ahora apunta directamente hacia Beijing, donde del 1 al 3 de mayo de 2026 buscarán cobrar revancha en la casa de sus principales rivales. La entrega de estos atletas es la prueba de que el talento nacional está «al mil por ciento» para pelear lo más alto del podio en cualquier fosa del planeta.

La próxima cita en territorio chino será el escenario ideal para ver si esta dupla puede dar el zarpazo definitivo y reclamar el metal dorado que tanto han rozado. Por ahora, el orgullo brilla en color plata y el nombre de México resuena con fuerza en todo el Parque Olímpico de Montreal.