Los duros contra la 4T
El anuncio de la Comisión de Elecciones de Morena de retrasar el anuncio de los ganadores de las encuestas para buscar la candidatura en 8 estados y la CDMX no cambiará las preferencias que se han mantenido firmes a lo largo de 2 años, salvo algunos casos específicos como Guanajuato y Puebla.
En el caso de la CDMX, en donde el ex secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, no solo se ha mantenido desde hace al menos dos años al frente de las encuestas sino que, desde el inicio de sus recorridos, ha incrementado las percepciones positivas, a pesar del fuego amigo, es un hecho que el retraso genera un riesgO ya que, ante el margen de espera, los grupos que han estado promoviendo una clara guerra sucia tendrán abierto el camino para seguir con el golpeteo, no obstante, parece que el ex secretario se ha vacunado contra estos ataques creando una narrativa poderosa, alejada de la verborrea discursiva de siempre, basada en el principio efectivo de resolver.
Es por ello que la embestida en su contra no ha tenido el efecto deseado ya que, al margen de las calumnias por los Ayotzinapas, los García Lunas, los Cárdenas Palomino, García Harfuch ha sabido comunicar que lo importante es ser un servidor público capaz que ha probado en los hechos que puede y tiene con que resolver lo que le preocupa a la ciudadanía, además de que es el único perfil que ofrece la posibilidad no solo de ganar, sino de recuperar los espacios perdidos en 2021.
Los ataques por parte de los llamados duros de Morena son contrapruducentes y disparan al pie de la 4T, por ejemplo, en el caso de los presuntos «sobornos» de «El Mini Lic», se olvida que este personaje también señala que las campañas de 2006 y 2012 de López Obrador fueron financiadas por Cártel de Sinaloa.
Los duros siguen viviendo con el anhelo de 2018 sin querer aceptar que ese barco ya partió desde hace mucho y que para 2024 se van a requerir perfiles competitivos que puedan capturar el voto no solo de la base dura del electorado de Morena sino el voto de aquellos que, por ejemplo, votaron en contra y le dieron la vuelta a la CDMX en 2021.
Los duros que promueven la guerra sucia no han entendido que sus ataques no ponen en juego ni el futuro político de García Harfuch, ni siquiera el de Claudia Sheibaum, lo que se juega en 2024 es la posibilidad de la continuidad del proyecto de la 4T y la consolidación del legado de López Obrador. En el fondo, no le pegan ni al ex secretario, ni a la ex jefa de gobierno, los golpeteos afectan directamente la posibilidad de Morena de conservar el poder en 2024. ¿Lo entenderán a tiempo?