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La directiva de Buffalo ha tomado la decisión más difícil de la última década al despedir a Sean McDermott este lunes. La derrota ante los Denver Broncos en los playoffs de la AFC fue la gota que derramó el vaso para una franquicia que siente que su ventana de campeonato se está cerrando. McDermott se marcha tras una gestión que transformó a Buffalo en un contendiente perenne, pero que fue incapaz de entregar el trofeo Vince Lombardi, fallando nuevamente en la Ronda Divisional bajo circunstancias controvertidas.

McDermott se despide con un historial de éxito envidiable, habiendo terminado por debajo de .500 solo una vez en nueve años. No obstante, las críticas sobre su manejo de los partidos importantes y la falta de un ataque aéreo complementario para Josh Allen pesaron más que su consistencia defensiva. En sus declaraciones finales, el entrenador enfatizó su lealtad a la comunidad de Buffalo, pero la realidad deportiva dictó que su mensaje y su esquema ya no eran suficientes para superar a los nuevos gigantes de la conferencia.

La temporada 2025 de los Bills estuvo llena de altibajos, perdiendo el título de la AFC Este frente a unos resurgidos Patriots y teniendo que pelear desde la ronda de comodines. Aunque la baja de Patrick Mahomes en los Chiefs abría una ventana histórica para Buffalo, el equipo volvió a tropezar con sus propios errores en la postemporada. Esta incapacidad de aprovechar las circunstancias favorables convenció a los dueños de que era necesario un cambio de liderazgo para revitalizar a un vestidor que ha sufrido demasiados golpes anímicos en enero.

El enfoque ahora se centra totalmente en Josh Allen y su desarrollo futuro. Tras ser el MVP reinante, Allen necesita un esquema que le brinde más opciones y reduzca su carga de trabajo, lo que implica la llegada de un receptor abierto de primer nivel este verano. Los Bills inician hoy una búsqueda exhaustiva por un entrenador que pueda combinar una defensa sólida con un ataque explosivo, asegurando que el talento generacional de su mariscal de campo no se desperdicie en eliminaciones tempranas de playoffs.