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Lionel Messi llegó este jueves 22 de octubre a Oviedo poco después de la una de la tarde. El argentino aterrizó en el Aeropuerto de Asturias y se instaló en el Hotel de la Reconquista, donde cientos de aficionados lo recibieron entre gritos, aplausos y el tradicional sonido de las gaitas asturianas. Llegó acompañado por su esposa, Antonela Roccuzzo, y fue el último de los galardonados de esta edición en aparecer por la ciudad, lo que aumentó todavía más la expectación.

La agenda del astro está llena. Por la tarde protagonizó un encuentro con unos 4 mil 700 niños y jóvenes de la comunidad educativa en el Palacio de los Deportes, cuyas entradas gratuitas se agotaron en menos de quince minutos. Por la noche participará en la cena oficial junto al rey Felipe VI y la reina Letizia, una tradición que la Corona mantiene cada año con todos los premiados. Mañana viernes 23 de octubre, tras la recepción oficial con la Familia Real por la mañana, recibirá el Premio Princesa de Asturias de los Deportes en la ceremonia del Teatro Campoamor y estará presidida por los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Según medios españoles, Messi subirá al atril a recoger el galardón, pero no dará discurso.

El premio fue anunciado el 3 de junio por un jurado presidido por la nadadora paralímpica Teresa Perales, que lo eligió entre 27 candidaturas de 12 nacionalidades. En su fallo, la Fundación Princesa de Asturias lo definió como «el futbolista más exitoso de todos los tiempos», con 47 títulos, ocho Balones de Oro, el Mundial de Catar 2022 y dos Copas América, y destacó también su labor solidaria para promover la educación y la salud de los niños más desfavorecidos. El galardón incluye la emblemática escultura diseñada por Joan Miró, un diploma, una insignia y 50 mil euros.

La distinción tiene un valor histórico especial. Messi es el primer futbolista que gana el Princesa de Asturias de los Deportes a título individual y el primer deportista argentino que lo recibe. Antes, el fútbol solo había llegado al Campoamor con la selección de Brasil en 2002, la de España en 2010 y la dupla de Iker Casillas y Xavi Hernández en 2012. El argentino recoge el testigo de Serena Williams, ganadora en 2025, en un año cargado de emociones para él: en julio disputó la final del Mundial 2026, que Argentina perdió 1-0 ante España en Nueva Jersey, y en agosto falleció su padre, Jorge Messi.