Lionel Messi volvió a emocionar al mundo del fútbol al reconocer que el duelo entre Argentina y Venezuela de la próxima semana podría ser el último que juegue en casa en unas eliminatorias. El capitán, que a sus 38 años se mantiene como referente indiscutido de la Albiceleste, habló de lo especial que será ese compromiso, al que acudirá acompañado de toda su familia.
Con la clasificación al Mundial del 2026 asegurada, Argentina aprovechará estas últimas dos fechas de la eliminatoria para preparar el camino hacia la defensa del título logrado en Qatar. La cita en el Monumental se perfila como un encuentro cargado de simbolismo, más allá del resultado deportivo.
Messi ha dejado claro que su futuro con la selección está atado al próximo Mundial, después del cual podría poner fin a su brillante carrera internacional. Las eliminatorias para 2030 comenzarían con él ya en los 40 años, un escenario que parece alejar la posibilidad de verlo nuevamente en esa instancia.
El impacto de sus palabras no pasó desapercibido. La CONMEBOL publicó en sus redes sociales un mensaje con la frase “se acerca el último baile”, reforzando la idea de que el partido frente a Venezuela será mucho más que un trámite clasificatorio: será un homenaje a una trayectoria única.
Por su parte, la AFA no dejó pasar la oportunidad de capitalizar la expectación. Los precios de las entradas se dispararon, alcanzando cifras entre los 100 y 500 dólares. El Monumental se alista para una noche que, más que un partido, será una despedida anticipada para uno de los más grandes de todos los tiempos.