En una charla íntima y distendida con su excompañero de selección Nahuel Guzmán para el podcast Miro de Atrás, Lionel Messi abrió su corazón este 24 de febrero de 2026 para tocar temas que habían quedado pendientes en el imaginario del aficionado mexicano. El astro del Inter Miami aprovechó el espacio para cerrar viejas heridas y mostrar su respeto por el fútbol de nuestro país, ofreciendo una perspectiva mucho más cercana ahora que reside en Norteamérica.
Uno de los momentos más esperados fue su aclaración sobre la polémica con Saúl «Canelo» Álvarez. Messi explicó con sencillez que el incidente de la camiseta en el Mundial de Qatar fue un malentendido logístico de vestuario: «En cualquier vestuario es normal dejar las prendas transpiradas en el suelo antes de que se las lleven a lavar», comentó. Además, reveló que la camiseta era de Andrés Guardado, a quien reiteró su respeto, asegurando que jamás tuvo la intención de ofender los símbolos patrios de México.
Sobre el plano deportivo, el «10» sorprendió al confesar la vulnerabilidad de la albiceleste durante el enfrentamiento directo en 2022. Messi admitió que Argentina jugó con miedo aquel partido, debido a la asfixiante presión de quedar fuera tras el tropiezo inicial ante Arabia Saudita. Calificó ese duelo contra el Tri como uno de los momentos de mayor sufrimiento en su carrera profesional, reconociendo que la obligación de ganar los llevó al límite emocional antes de que su gol lograra destrabar el encuentro.
Finalmente, el capitán argentino confesó que su relación con el fútbol nacional ha cambiado drásticamente. «Ahora consumo mucho más la Liga MX», afirmó, señalando que la cercanía geográfica y la coincidencia de horarios le permiten seguir de cerca el torneo mexicano, algo que la distancia en Europa le impedía. Elogió la calidad de los clubes de México, subrayando que para los equipos de la MLS sigue siendo un reto mayúsculo intentar ganarles en sus estadios, reconociendo la hegemonía histórica que aún mantienen.
Esta entrevista no solo sirve como puente diplomático deportivo, sino que reafirma el respeto mutuo entre la máxima figura del fútbol mundial y una de las aficiones más apasionadas del planeta. Al hablar con la franqueza que le permite el podcast de un amigo, Messi ha dejado claro que su visión sobre México es de admiración y reconocimiento, cerrando así un capítulo de controversias innecesarias para enfocarse en la competitividad actual de la región.








