La derrota de los Sacramento Kings ante Phoenix Suns tuvo un sabor agridulce para la afición, pues fueron testigos de un momento histórico: Russell Westbrook superando el récord de puntos para un base que ostentó Oscar Robertson por más de 50 años. Robertson, quien jugó entre 1960 y 1974, dejó una marca de 26 mil 710 puntos que parecía inalcanzable hasta que Westbrook llegó a los 26 mil 711 puntos este 2 de enero de 2026.
Westbrook ha sabido adaptar su juego en su etapa con los Kings, aportando la intensidad necesaria para mantenerse como un jugador de impacto. Al ocupar el decimoquinto lugar entre los máximos anotadores de la historia, reafirma su posición como una de las piezas ofensivas más consistentes de la era moderna. Su nombre aparece ahora junto al de figuras como LeBron James, demostrando que su productividad no conoce de edades.
El reconocimiento de sus pares no se hizo esperar. Doug Christie, estratega de Sacramento, admitió no estar al tanto del récord durante el fragor del partido, pero resaltó la mentalidad de Westbrook. «Su voluntad de seguir jugando con la misma intensidad es increíble», comentó el coach, subrayando que es la ética de trabajo de Russ lo que le permite seguir batiendo récords en lo que ya es su decimoctavo año en la liga.
El ranking de anotación para bases ahora ve a Westbrook en la cima, seguido muy de cerca por Stephen Curry, quien acecha el récord con poco más de 600 puntos de diferencia. Detrás de ellos aparecen figuras icónicas como Chris Paul y Damian Lillard, lo que resalta la época dorada de bases anotadores que vive la NBA. No obstante, por ahora, el trono pertenece al veterano de los Kings.
Este logro llega en un momento de plenitud para Westbrook, quien recientemente también ha escalado posiciones en la lista de máximos asistentes de todos los tiempos. Su capacidad para anotar, asistir y rebotear lo mantiene como una de las figuras más respetadas del baloncesto mundial, asegurando que su paso por Sacramento sea recordado no solo por su veteranía, sino por su capacidad de seguir haciendo historia noche tras noche.






