El Senado aprobó en lo general, con 89 votos a favor y 32 en contra, la Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral, una reforma que busca homologar y conectar la información de los catastros y registros públicos de la propiedad en México. Al cierre del reporte de La Jornada, la discusión en lo particular continuaba.
La propuesta contempla una Clave Única Catastral, una Cédula Única Catastral y Registral y una plataforma nacional para compartir información entre la Federación, los estados y los municipios. El propósito oficial es mejorar la identificación de los inmuebles, reducir discrepancias en los registros y fortalecer la seguridad jurídica sobre la propiedad. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) tendría atribuciones para coordinar lineamientos y programas de modernización, sujetos a la disponibilidad presupuestaria.
El debate se concentra en las implicaciones para los gobiernos locales y los propietarios. El senador panista Mario Vázquez cuestionó que la iniciativa no hubiera sido consultada suficientemente con estados y municipios y advirtió que las nuevas obligaciones tecnológicas podrían imponerse sin recursos adicionales. También expresó preocupación por la autonomía municipal en materia de hacienda pública. Esos señalamientos corresponden a la postura del legislador opositor.
La actualización catastral también reavivó las dudas sobre el impuesto predial. Sin embargo, la homologación de registros no implica por sí misma un aumento automático de ese impuesto: las contribuciones inmobiliarias dependen del marco fiscal aplicable y de las decisiones de las autoridades competentes. La discusión pública deberá distinguir entre actualizar el valor registrado de un inmueble y modificar el monto que paga su propietario.
La aprobación en lo general no equivale todavía a la entrada en vigor. El alcance definitivo dependerá del resultado legislativo, el texto final y su publicación oficial.











