La tenista ucraniana Marta Kostyuk clasificó a la segunda ronda de Roland Garros tras derrotar a la española Oksana Selekhmeteva por 6-2 y 6-3. Sin embargo, el resultado deportivo quedó opacado por las declaraciones de la jugadora al finalizar el encuentro. Kostyuk denunció que un misil ruso impactó a escasos 100 metros de la residencia de sus padres la misma mañana del partido, lo que transformó su debut en una dura prueba psicológica.
El contexto del partido estuvo marcado por la geopolítica, ya que Selekhmeteva, de origen ruso, competía por primera vez bajo la bandera de España tras recibir la nacionalidad. Kostyuk confesó que pasó las horas previas al duelo llorando en su hotel, totalmente consternada por la ofensiva militar sobre Kiev y otras ciudades. Estos ataques del ejército ruso provocaron un saldo de dos víctimas fatales y cerca de 70 heridos según los reportes oficiales.
Con 23 años de edad, la sembrada número 15 del torneo demostró una notable fortaleza mental para adjudicarse la victoria en sets corridos. A pesar del logro, la jugadora enfatizó ante los medios de comunicación que el tenis pasa a una categoría irrelevante cuando la vida de sus seres queridos está en peligro. No obstante, remarcó que su decisión de competir se basó en la necesidad de visibilizar la situación de su país y continuar con su carrera profesional.
El encuentro se disputó en la pista Simonne Mathieu, donde la comunidad local e internacional mostró un sólido respaldo a la causa ucraniana. La presencia de banderas y el aliento de sus allegados brindaron un respiro a Kostyuk en medio de la crisis. La tenista se mostró sumamente agradecida por las muestras de afecto y el cobijo de los espectadores, concluyendo su intervención con una visible emoción.









