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El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal (Fed) inició una crucial reunión de dos días en la que analiza efectuar la primera subida de tipos de interés desde julio de 2023. La medida del banco central de Estados Unidos busca contener la persistente inflación interna en un contexto económico severamente presionado por la geopolítica internacional y el repunte en los precios de la energía.

El encuentro de la Fed se produce en el marco del recrudecimiento del conflicto bélico con Irán, el cual ha provocado serias interrupciones en la logística energética global. La inestabilidad en la ruta del mar Rojo y el cierre de un importante oleoducto saudí tras recientes ataques han elevado la cotización del barril de petróleo al rango de los 105 a 110 dólares, lo que representa un incremento del 60% en comparación con los valores registrados a inicios de año.

El encarecimiento del crudo amenaza con reactivar las presiones inflacionarias sobre la economía estadounidense, reduciendo el margen de maniobra de la institución encabezada por Jerome Powell. Ante este escenario de incertidumbre geopolítica, los analistas financieros prevén que la política monetaria endurezca sus condiciones crediticias para frenar el alza generalizada de precios y mitigar los choques externos en las cadenas de suministro.