Dylan Peterson, delantero de 24 años de los St. Louis Blues, debutó en la NHL el 13 de octubre en el Canadian Tire Centre de Ottawa. Durante el tercer periodo se quitó los guantes y se enfrentó a golpes con el defensa novato Jorian Donovan, de los Ottawa Senators. St. Louis ganó el partido por 7-2, pero la pelea y la reacción de la familia del jugador acapararon buena parte de la atención.
Sus padres, Angela y Blaine Peterson, observaron el intercambio desde la primera fila. Las cámaras mostraron a la madre tomándose la cabeza con las dos manos, mientras su esposo permanecía más sereno. Los Blues compartieron el video con el mensaje “¡Ese es mi muchacho!”, atribuido a Angela. Después, ella reconoció que pensó: “Oh, Dios, otra vez no. ¿Qué se rompió ahora? ¿Dónde está sangrando?”, aunque también afirmó que su hijo hizo un buen trabajo.
La presencia de la familia tuvo un significado especial. Angela y Blaine viajaron desde Placencia, Belice: condujeron dos horas y media hasta el aeropuerto de la Ciudad de Belice y después pasaron por Houston y Newark antes de llegar a Ottawa. “Grité. Lloré”, relató la madre sobre el momento en que conoció la noticia del debut, mientras Blaine describió la velada como “lo más destacado de nuestras vidas”. Peterson también contó con el acompañamiento de más de 40 familiares y amigos.
En lo deportivo, el novato disputó 8 minutos y 57 segundos, registró cuatro chequeos, terminó con diferencial de más uno y recibió una penalización mayor por pelear. El entrenador Jim Montgomery elogió su intensidad y ejecución con y sin el disco. Peterson, seleccionado por St. Louis en la tercera ronda del Draft de 2020, agradeció el esfuerzo, el cariño y el apoyo de su familia, y aseguró que compartir con ellos su llegada a la NHL hizo que todo el sacrificio valiera la pena.















