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Ayer el Senado de la República dió un paso histórico. No es una reforma más. Es una decisión de fondo que coloca al bienestar de las y los trabajadores en el centro del proyecto de nación. La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales es una iniciativa de la Cuarta Transformación y de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien asumió el compromiso de profundizar la justicia laboral como parte del Segundo Piso de la Transformación

Desde 1974 no se modificaba el límite constitucional de la jornada laboral. México se quedó atrapado en un modelo del siglo pasado mientras el mundo avanzó. Hoy somos de los países donde más se trabaja y menos se descansa. De acuerdo con la OCDE, en México se laboran 2,124 horas al año, muy por encima del promedio de 1,687 horas de los países miembros.

La reforma que ayer se aprobó actualiza el artículo 123 constitucional para establecer gradualmente la jornada de 40 horas hacia 2030, sin reducción salarial ni reducción de prestaciones. Es decir: menos horas de trabajo, mismo salario. Más dignidad, no menos ingreso.

También se trata de una medida de salud pública. La Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo han documentado que trabajar más de 55 horas semanales aumenta 35% el riesgo de sufrir un derrame cerebral y 17% el riesgo de muerte por cardiopatía isquémica. En México, 75% de las personas trabajadoras reportan estrés laboral. No podemos normalizar el agotamiento como si fuera virtud. El cansancio extremo no es sinónimo de productividad; es síntoma de un modelo de producción que explota a su gente.

La experiencia internacional es clara. Corea del Sur redujo su jornada laboral y mejoró su eficiencia. Chile y Colombia avanzan hacia esquemas de 40 horas sin afectar salarios y reportan mejor clima laboral y mayor compromiso de las y los trabajadores. La evidencia desmonta el mito: reducir la jornada no destruye competitividad, la fortalece.

Pero esta reforma también tiene rostro de mujer. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo, las mujeres dedican más horas al trabajo total que los hombres, sumando empleo y tareas de cuidado. En un país donde el sistema nacional de cuidados aún está en construcción, millones de mujeres enfrentan una doble jornada: la laboral y la doméstica. Reducir la jornada significa devolver tiempo. Tiempo para criar, para cuidar, para vivir. Es un paso concreto hacia la igualdad sustantiva.

Además, la reforma establece límites claros al tiempo extraordinario: máximo 12 horas semanales, con pago adicional, y por primera vez se prohíben horas extras para menores de 18 años . Se fortalece el registro electrónico de la jornada laboral para garantizar su cumplimiento. No es solo una reducción de horas; es un rediseño del modelo laboral.

Esta decisión no surge en el vacío. Forma parte de la Primavera Laboral de la Cuarta Transformación: la eliminación del outsourcing abusivo que reconoció a 3 millones de trabajadores; la democracia sindical; el aumento histórico del salario mínimo que ha recuperado 154% de su poder adquisitivo; la ampliación de vacaciones; la regulación de plataformas digitales para la incorporación de sus trabajadores . Son reformas que durante décadas se pospusieron porque se gobernaba para unos cuantos.

La reducción a 40 horas beneficiará a más de 13.4 millones de personas trabajadoras en sectores como manufactura, comercio y servicios. No es una cifra fría: son familias completas que tendrán más tiempo de descanso, más convivencia y mejor salud.

Algunos dicen que no es el momento. Lo mismo dijeron durante más de 40 años que no debía aumentarse el salario mínimo porque provocaría inflación. La 4T demostró lo contrario: cuando el bienestar es prioridad, el crecimiento se vuelve más sólido y más justo. La reducción de la jornada laboral es coherente con el aumento histórico al salario mínimo, con la eliminación del outsourcing abusivo, con la democracia sindical y con la recuperación de derechos que el viejo régimen negó sistemáticamente a los trabajadores de México.

Ayer, una vez más corregimos una omisión histórica de más de medio siglo. La reducción de la jornada laboral a 40 horas es la decisión de un Estado que cree en el bienestar de sus trabajadores, en el que el desarrollo no debe sostenerse sobre el cansancio crónico de su gente.Porque en el México de la 4T el trabajo no se explota: se dignifica.

Senador Cuauhtémoc Ochoa Fernández

Senador de la República por Hidalgo y Vicecoordinador del Grupo Parlamentario Morena. Fue Diputado Federal en las LIX y LXV Legislaturas. Asimismo, se desempeñó como Subsecretario de Normatividad Ambiental de la SEMARNAT. En el Gobierno de Hidalgo fue Secretario de Turismo y Secretario de Obras Públicas, Asentamientos Humanos y Ecología. Es ingeniero civil por la Universidad Iberoamericana y estudió Administración y Finanzas en el ITAM.