Las cuatro ligas más influyentes del fútbol europeo la Premier League, LALIGA, la Serie A y la Bundesliga han emitido un comunicado conjunto para exigir una reestructuración fundamental en el modelo de gobernanza de la FIFA. Esta postura unificada busca establecer contrapesos institucionales directos sobre las decisiones de la federación internacional y sobre las atribuciones de su presidente, Gianni Infantino, de cara al próximo proceso electoral.
El detonante principal de esta protesta fue el polémico proyecto denominado «FIFA Forward Enterprise», una iniciativa promovida por Infantino que buscaba vender participaciones de la Copa del Mundo a inversores privados. La propuesta generó una firme oposición por parte de las ligas y de confederaciones como la UEFA que amenazó con boicotear competencias internacionales, lo que obligó a la FIFA a retirar el plan ante las crecientes críticas sobre la privatización del torneo.
En su pronunciamiento, los campeonatos europeos señalaron a la FIFA de ejercer un «expansionismo implacable» mediante modificaciones unilaterales al calendario internacional de partidos. Las ligas denunciaron que el aumento constante de encuentros eleva críticamente la sobrecarga física en los futbolistas y altera la estabilidad operativa de los clubes, los cuales asumen el costo de ceder a sus planteles mientras solo una minoría de jugadores participa en los torneos de selecciones.
Para resolver este problema, el bloque europeo solicitó tres ejes clave de reforma: la creación de un órgano permanente de representación (que incluya a ligas, clubes y futbolistas), que las decisiones competitivas se basen en estudios técnicos independientes, y la independencia total de las comisiones de ética y supervisión. Asimismo, las ligas hicieron un llamado a los candidatos a la presidencia de la FIFA para que se comprometan a convocar una convención formal de gobernanza durante los primeros meses del nuevo mandato.








