Hace poco más de ocho meses que Guadalupe Taddei llego al frente del INE, no sin polémica incluida, dados los antecedentes personales y familiares que la vinculan al régimen en el poder y es el día que no logra los consensos con sus pares los consejeros electorales para establecer las posiciones del organigrama del instituto.
El problema radica fundamentalmente en su carácter, en su negativa de hacer las cosas de acuerdo con los cánones establecidos en cualquier relación que implique negociar y equilibrar, no entiende y en ello hay un dejo de soberbia, que le es imposible actuar a su antojo, imponer a voluntad.
El resultado tangible es que su posición de liderazgo dada la envergadura de su cargo ha quedado en franca debilidad, está poniendo en riesgo la operatividad del INE que no es cosa menor en el previo de la gran elección del año próximo.
El asunto no solo transita por la pobreza técnica de los perfiles que ha propuesto, también porque no los cabildea previamente y no escucha a los consejeros, ha creado un ambiente de rispidez en el que literalmente ha creado bandos que antes no existían o que al menos sabían convivir y entenderse, ella misma ha provocado una oposición a todo cuanto ella haga o diga.
Es mas que evidente que Guadalupe Taddei carece de las habilidades políticas, necesarias y obligatorias en su condición, que bajo esa circunstancia su gestión está en entredicho y eventualmente condenada al fracaso.
Trascendió que algunas figuras relevantes del oficialismo han hecho esfuerzos por ayudarle, pero Taddei esta negada a oír consejos, mucho menos a asesorarse adecuadamente y ya no digamos para operar en mejores circunstancias, no hay duda que su peor enemiga es ella misma, hasta que llegue el momento en que su continuidad sea insostenible.
Las cartas fuertes de Morena en Atlixco y Puebla.
En el desarrollo del proceso para elegir a quienes serán los candidatos de Morena a las presidencias municipales de Atlixco y la ciudad de Puebla, capital de ese estado, sobresalen y por mucho dos personajes, cada uno con sus respectivas características particulares y fortalezas.
En el primer caso el de Atlixco nos referimos al general Arturo Solano, quien además de contar con el apoyo llamémosle institucional de las Fuerzas Armadas, lo cual de suyo significa una gran fortaleza en términos de la decisión final, ha logrado una enorme popularidad orgánica local.
A pesar de los intentos constantes y frustrados de la actual alcaldesa Ariadna Ayala en contra del general Solano y quien busca reelegirse, estos no solo no han servido incluso han fortalecido aún más al general, primero por que ella esta muy desgastada y no cuenta ya con un mínimo de respaldo popular.
La presidenta municipal no termina de comprender que hay fuerzas mucho más poderosas que su propia ambición como factor esencial de la decisión y que Arturo Solano ha conseguido en contra parte el mayor apoyo de la sociedad local.
En el segundo caso, el de la capital del estado de Puebla, se trata de Alejandro Cruz Olivera mas popularmente conocido como “Alex Cruz” quien es un empresario que ha demostrado una gran vocación social, a través de la intensa labor de su propia fundación, misma que ha sostenido sin ningún recurso público.
Alex Cruz se ha convertido por su propio esfuerzo y una popularidad que cada día va creciendo para sorpresa de propios y extraños en el caballo negro de la contienda interna, porque, aunque conoce muy bien el servicio público, su imagen fresca y su talante empático ha despertado en la gente de la capital un interés sobresaliente.