La NFL ha sacudido el mundo deportivo con un anuncio histórico: por primera vez en su era moderna, la temporada regular 2026 no iniciará en jueves, sino el miércoles 9 de septiembre. Esta decisión rompe con décadas de tradición y responde a un complejo rompecabezas logístico que busca expandir la presencia global de la liga hacia mercados inexplorados, manteniendo el espectáculo en su máximo nivel sin sacrificar la salud de los jugadores.
El partido inaugural llevará el sello del «Pacífico» al trasladarse al Melbourne Cricket Ground en Australia, donde los 49ers de San Francisco se medirán ante los Rams de Los Ángeles. Jugar un miércoles permite que ambos equipos tengan el tiempo de recuperación necesario tras un vuelo de más de 16 horas de regreso a Estados Unidos, evitando así que su rendimiento en la Semana 2 se vea mermado por el cansancio extremo del viaje transoceánico.
Otro factor determinante para este cambio de calendario es el respeto a las leyes de radiodifusión y la armonía con el fútbol americano colegial. Al adelantar el juego al miércoles, la NFL evita cualquier conflicto con las normativas que prohíben la transmisión de juegos profesionales los viernes o sábados durante la temporada de las universidades, protegiendo así el ecosistema del deporte que sirve como semillero principal de la liga profesional.
En el plano competitivo, todas las miradas están puestas sobre los Seattle Seahawks, quienes entrarán al campo como los vigentes campeones tras su contundente victoria en el Super Bowl LX. La presión será máxima para los actuales monarcas, pues deberán demostrar que tienen la consistencia necesaria para defender su corona en una temporada que, desde su primer día, está rompiendo todos los esquemas geográficos y de calendarización conocidos hasta ahora.
Este arranque en miércoles marca el inicio de una nueva visión comercial bajo el mando del comisionado, enfocada en convertir a la NFL en un producto global de consumo diario. Con Australia como sede inaugural y la innovación en los horarios, la liga se prepara para una campaña 2026 que promete ser la más ambiciosa de su historia, desafiando las distancias y los husos horarios para llevar el fútbol americano a cada rincón del planeta.






