Y resulta que la tan cacareada gira de Xóchitl a EUA no fue tan exitosa como lo promueve ella y su equipo de trabajo. Resulta que Gálvez quiso vender la idea de que durante los diversos encuentros que sostuvo fue vista como la inminente presidenta de México y nos informan que fue todo lo contrario. Por ejemplo en el Centro Wilson se sabe que ya tiene lista un invitación especial para Claudia Sheinbaum, lo mismo sucede con las asociaciones de migrantes más importantes de EUA que ya están en platicas con el equipo de la candidata de Morena para que asista a eventos no solo en Nueva York y Washington sino también en Los Ángeles, Chicago y Houston. Es decir que su gira sería más robusta y amplia. En este contexto basta ver el post del subsecretario de Estado del Departamento de Estado, Brian A. NIchols, quien después de mostrar cortesía al referir que estaba «encantado» de recibir a Xóchitl inmediatamente después le metió una dosis del famoso ubicatex cuando afirma que la institución que maneja la política exterior de EUA esta abierta a reunirse «con otros candidatos presidenciales que visiten Washington», reconociendo tácitamente que hay otros o más bien que hay otra, que es la que verdaderamente importa y que dentro de poco será la que encabece la intelocución del nuevo gobierno de México con EUA.
